Mariam Kidd en Second Life: 14.11.10

miércoles, 17 de noviembre de 2010

4

ATV. Capítulo III

Sintió una mano que le tocaba el hombro y pegó un salto.

-Anna, Dios… os habéis puesto de acuerdo en tu casa para matarme de un susto?

- lo siento Juli, quería decirte que después del cine no vuelvo a casa, he quedado con unas compañeras del trabajo para tomar algo.

-no te preocupes ya me vuelvo sola. Voy a comer algo, me cambio y en una hora nos vemos. Entró en el apartamento y se quedo mirando el teléfono, dudando si llamar a Nick para después del cine y no volverse a sola, la verdad es que estaba aun un poco asustada por el episodio del parque. Pero no, decidió que tenía que ser valiente, sino pronto estaría Nick otra vez con sus cuentos de brujas.


La película había estado muy bien, después de despedir a Anna en la puerta se marchó recordando la bonita sonrisa del protagonista y con el sabor de las palomitas en sus labios. Siempre lo pasaba en grande con Anna. Oyó unos pasos tras ella, se le aceleró el corazón y aligeró la marcha, los pasos también lo hicieron, subió las escaleras del pasaje de dos en dos y llego a la pasarela sin respiración, paró unos segundos para escuchar, ya no se oían. Intentó calmarse recuperando el aliento, pero ahora venia un trozo en que no había nadie a estas horas, respiró hondo y siguió caminando con todos los sentidos alerta. Algo le tocó la espalda.


- Señora, se le ha caído un guante a la salida del cine, quise dárselo antes, pero es que corre mucho.

- Gracias, guapa.

Le sonrió, mas de alivió al ver que tan solo era una niña que de agradecimiento. Ya más calmada notó que hacia frio y se puso los guantes, al ponerse el guante que le había dado la niña notó algo dentro, era un trozo de papel. Lo abrió y se quedó paralizada. “el Coco está en todas partes, el coco vendrá pronto a por ti. Ya ha llegado tu hora Juliet”. Arrugo la nota, la guardó en su mano apretándola fuertemente y corrió hasta su casa.

Desde la esquina vio luz en su apartamento encendida, estaba segura que las había apagado todas. Una sombra cruzó de parte a parte el ventanal de su sala y la luz se apago. “Que hacía, subía a casa o llamaba a Nick??” se dirigió al bar de al lado de su patio y pidió un café mientras esperaba. Habían pasado dos horas desde que se había apagado la luz de su apartamento y decidió volver. Llevaba el móvil en la mano para marcar el número de Nick. Abrió la puerta y algo le golpeó en la cara, corrió hacia el otro lado de la estancia y encendió la luz, medio aturdida por el golpe vio en el suelo lo que le había golpeado.

Diossssssssssss, era la niña que cayó la otra noche desde la ventana de enfrente. Volvió a mirar, esta vez lo veía más claro, no, no era una niña, era una muñeca ensangrentada, un escalofrió recorrió su cuerpo y solo pudo articular una palabra “Margaret ¡!!”. Cogió la muñeca y bajó las escaleras, se encerró en el cuarto de los contadores y llamo a Nick.

-Ho..

-Nick ,Nick, ven corriendo a mi casa, me he encerrado en el cuarto de contadores, abre con tu llave, pero ven ya Nick, ya está aquí, es el coco.

-Juli, que dices, que te pasa???? Deja de llorar, no te entiendo nada. Espera que salgo hacia allá, no te muevas, llegaré en unos minutos.

- no cuelgues Nick, no me dejes sola, canta conmigo, canta Margaret; , Margaret Juliet van corriendo de la mano, Juliet Margaret papa nos comprará un helado lalalalala jajajajajaaja.


-Juli que dices?

-Canta Maggi canta que si no viene el coco, canta.

Nick comenzó a cantar con Juli, se sabía esa estrofa de la canción que ella soñaba en sus pesadillas una y otra vez. Cantó hasta que llegó a la puerta del cuarto de contadores, allí encontró a Juli sentada en el suelo, con una muñeca manchada de algo que parecía sangre, la estaba meciendo y le cantaba. , Margaret Juliet van corriendo de la mano, Juliet Margaret papa nos comprará un helado lalalalala jajajajajaaja . La levanto del suelo, pero no reaccionaba.

-Juli, soy Nick, ya estoy aquí. Juli, mírame, Juliiii

Ella le miró con la mirada perdida, de repente lo reconoció y se acurruco entre sus brazos llorando desconsoladamente.

-Nick, no sé qué me pasa, pero reconozco esta muñeca, ahora me acuerdo de ella, era mi muñeca preferida, Margaret. Cuando regresé del colegio un día ya no estaba encima de mi cama donde la dejaba todas las mañanas, desapareció. Le pregunte a mami y me dio un cachorro de perro, Cori. No me había acordado de la muñeca hasta que la vi.

- ves, tenía razón, tu mente borró cosas de tu infancia. Algo realmente traumático te paso, la mente no borra así como así, algo muy grave has querido olvidar para siempre. Pero no has podido hacerlo, tus pesadillas te lo recuerda.

-Nick,… me prometes que no me soltaras la mano en ningún momento de la regresión? Quiero sentirte a mi lado en todo momento, si no es así la cortaré.

- No te preocupes Juli, pero en este estado no te la puedo hacer, tienes que relajarte. Vamos a mi casa, allí estarás bien, te prepararé un baño caliente, comeremos algo y según estés la haremos.

La tomó de los hombros y la saco del cuarto.

Llegaron a casa de él, como le dijo le preparó un buen baño, aceite relajante, velas y música suave.

- Metete, no tengas prisa en salir, estoy bajo preparando la cena. Mejor no salgas, cuando yo crea que estas ya lo bastante arrugadita vendré a por ti.

- ´date la vuelta

Nick se la dio, se quitó las gafas como si fuera a limpiarlas y por los cristales ahumados vio el reflejo de la silueta de Juli desnuda metiéndose en la bañera.


- Ya puedes volverte.

En sus ojos brillaba el deseo y se puso las gafas rápidamente para que ella no lo viera.

- Buena chica, ahora cierra los ojos y no pienses en nada. Intenta vaciar tu mente, escucha la música, siente el calor de las velas, el olor del aceite, déjate llevar. Vuelvo en un rato, antes de que se enfrié el agua.

- Salió del baño con la imagen de la silueta de Juli en su mente. “Ufff no se cuanto tiempo voy a poder aguantar”.

 

lunes, 15 de noviembre de 2010

3

ATV. Capítulo II

Estaba metiendo la ropa sucia cuando la puerta del lavadero se abrió de par en par. Se le cayó la cesta al suelo, era el hijo pequeño de Anna.
-tas asustado, jajajaja, mami dice que mañana hará la colada, vienen mis tíos y mis primos a comer y tiene que prepararlo todo. Ale ya está dicho, adiosssssssss. Salió corriendo dando un portazo.

Terminó de hacer la colada y subió al apartamento, aun era temprano, así que para distraerse sacó los últimos dibujos que sus alumnos habían hecho. No hay nada mejor para provocarle una sonrisa que verlos y recordar como los hacen, la manera que tienen de coger los lápices de colores, los que sacan la lengua o fruncen el ceño en señal de concentración y como se les ilumina la cara cuando se los dan.

Ya era casi la hora de comer, no le apetecía cocinar, así que sacó del congelador una de esas tarteritas misteriosas que su madre le preparaba sin identificarlas, nunca sabía que iba a comer hasta que la abriera, comidas sorpresas las llamaba ella.

Después de comer se echó en el sofá y se quedó dormida, el teléfono la despertó sin piedad. Ufff, ya era de noche.

-si

- Juli, estas bien?

- hola mamá, si estoy bien, me quedé un poco traspuesta, no dormí muy bien anoche.

- tu pesadilla, no? Has salido hoy?

- no mamá, he estado todo el día en casa.

- hija tienes que salir, ya hace tiempo que lo dejasteis Armand y tu, tendrías que conocer a otros chicos.

-mamá, estoy muy tranquila ahora, deja que disfrute de mi soltería.

-lo sé hija, se que estas mejor ahora, pero tus pesadillas…. Tienes que pasarlas tú sola, al menos antes lo tenías a él.

- ya soy mayor, llevo toda la vida con las pesadillas y se superarlas. Además si necesito a alguien tengo a Nick.

-Si, Nick es un buen chico, pero algún día se cansará o encontrará una novia y ya no lo tendrás siempre pendiente.

- lo sé, mami, eso espero, que encuentre una buena novia, a ver si no me da a mi tanto la tabarra.

- ayy hija, bueno voy a dejarte, que papá volverá pronto de su partida dominical y me contará lo malos que son sus compañeros de juego y las trampas que hacen, jajaja y él es el peor. Un beso hija, cuídate.

- Vale mamá, un beso para los dos.

“La verdad es que ya habían pasado 5 meses desde que dejé a Armand, llevábamos ya muchos años juntos, desde el instituto, al principio todo era muy bonito, nos queríamos mucho, en la universidad el estudio derecho y yo magisterio, él decía que eso no era una carrera para ganar mucho dinero, pero yo quería trabajar con niños y no con maleantes y corruptos.


Fue el primero de su promoción y lo contrataron en el mejor bufet de la ciudad, se convirtió en un verdadero snob, su amigos eran insoportables y sus fiestas muy aburridas. Yo no quería ir con ellos y él no quería ir solo, no era correcto ir sin mí, así que empezaron a producirse las primeras discusiones, el día del aniversario de mis padres el tenia una comida muy importante, pero para mí eran más importantes mis padres, así que me fui a la granja con ellos, él me dijo que siempre sería una chica de pueblo y se marchó. Cuando regresó vino diciendo que si la mujer de tal, que si la de pascual, que nunca llegaría a ser como ellas si no me esforzaba. Le dije que sí, que haría un gran esfuerzo, pero para ayudarle a sacar sus maletas de mi piso. Después de eso hemos seguido hablando y mantenemos una amistad cordial. Él está donde quería y yo donde me apetece estar”.

No tenía nada de hambre, mientras veía una película comió algo de fruta y cuando terminó se fue directamente a la cama.

Sonó el despertador y se levanto con una sonrisa, hoy no había tenido la pesadilla, estas mañanas eran las mejores. Se asomó a la ventana, era un soleado día de invierno, así que decidió ir al colegio dando un paseo, no tenia clase a primera hora. Dejo el café y las tostadas haciéndose mientras tomaba una ducha y se arreglaba, desayuno, se abrigó y salió a la calle cantando.


Era agradable pasear en invierno sintiendo el calor de los rayos de sol en la cara, los niños somnolientos eran arrastrados por sus padres a los coches o subían como en trance al autobús, costaba imaginar que eran los mismos niños que en menos de una hora no se estarían quietos ni dejarían de gritar ni hablar. Llegó al colegio, las clases ya habían empezado y se dirigió a la sala de profesores, allí estaba Nick.

- Buenos días preciosa, estas radiante hoy.

- Sí, he tenido una buena noche y he venido caminado, hace un día precioso. Almorzamos en nuestro rincón del parque? Tengo dos tarteras misteriosas.

- Por supuesto, no me puedo resistir a una tartera misteriosa. Le guiñó un ojo.

Ella le sonrió y se fue a su clase, miró por la ventana de la puerta, “míralos tan tranquilitos que parecían hace un rato, ya han recargado las pilas”, entró y todos se sentaron y el silencio reino.

Había llegado la hora del almuerzo y fue a buscar a Nick.

- Juli adelántate, me quedan unos minutos, ves poniendo la mesa.

Juli llego a su rincón, era un sitio acogedor, en verdad eran dos esquinas entre tres setos, usaban una en invierno que les resguardaban del frio y en verano usaban la otra que tenía un gran árbol que le daba sombra todo el día y la mantenía fresca. Preparó el picnic, se sentó sobre la manta y mientras esperaba a Nick se recostó un poco, cerró los ojos y sintió el calor de los rayos de sol. “ummmm, esto es vida” . de repente la noto otra vez, esa mirada misteriosa se le clavaba en la nuca como dos agujas.

Intentó darse la vuelta pero una mano le tapó la boca y otra los ojos.

- Juliet soy el coco, he vueltooo, vengo a por ti.

Las manos la soltaron pero ella no pudo moverse, estaba petrificada de terror, unas voces la volvieron en sí y salió disparada hacia la puerta del colegio, allí se tropezó con Nick.

- Juli que pasa?, parece que hayas visto a un fantasma.

- No pasa nada, me acordé que tenía que hacer algo, ve a almorzar y recoges todo vale?

- Estas muy blanca, que te pasa?

- Nada pesado, me he mareado, el sol calienta un poco y voy demasiado abrigada. Voy al baño, estoy bien, son cosas de chicas. Nos vemos cuando acaben las clases.

Desapareció tras la puerta del baño sin dejar a Nick pronunciar ni una palabra. Abrió el grifo y se mojó la nuca. “ Para que le voy a contar nada si no me va a creer.”

Terminaron las clases y Nick la llevó a casa.

- Que vas ha hacer esta tarde?

- He quedado para ir al cine con Anna, ayer no hicimos la colada juntas y ya sabes que no podemos estar muchos días sin contarnos los cotilleos del edificio.

- Solo del edificio???? Miedo me dais, espero no haber salido nunca en alguna de vuestras conversaciones.

- Míralo, si aun se creerá que hablamos de él, anda yaaa

Paró el coche en la puerta de su casa, ella le dio un beso de despedida y bajo.

- Mañana nos vemos, si te pitan los oídos luego ya sabes que somos nosotras hablando de ti, don importante.

- Anda ir a por las escobas, no para barrer, si no para volar, menudo par de brujas estáis echas. Sonrió y arranco el coche.

No había luz en la escalera, seguro que el diablillo de Anna había estado trasteando otra vez en el cuarto de contadores. El ascensor tampoco funcionaba, ale a subir por las escaleras, llego sin aire a su puerta, sacó la llave y la metió en la cerradura…..


domingo, 14 de noviembre de 2010

1

A través de la ventana. Capítulo I

Allí estaba Juliet mirando a través de la ventana, la noche era cerrada y hacía viento. La calefacción estaba puesta en su pequeño apartamento. Pero ella sentía un frio atroz, temblaba y en cambio su cuerpo estaba empapado en sudor, había vuelto a tener esa pesadilla que le atormentaba por las noches. Siempre era la misma pesadilla, ella de niña, tendría como 3 años, corriendo por los campos, no estaba sola y siempre cantaba la misma canción, Margaret Juliet van corriendo de la mano, Juliet Margaret papa nos comprará un helado lalalalala jajajajajaaja y de repente oscuridad, escuchaba una niña hablando “que viene el coco” y un grito la despertaba.

De pronto volvió a asustarte, vio una sombra que le miraba fijamente desde el otro lado de la calle y desapareció. Estaba aterrada. De repente vio caer a una niña pequeña desde una de las ventanas del edificio de enfrente y sin pensarlo salió corriendo a la calle, vistiendo solo un ligero camisón. Al llegar a la calle y bajo la farola no había nada. Miró a su alrededor intentando comprender algo y sintió en su nuca la mirada penetrante de la sombra. Corrió de vuelta a su apartamento, con las prisas se había dejado la puerta abierta, la cerro tras ella y fue al baño a darse una ducha caliente para ver si podía desprenderse del frio que sentía. Encendió la luz y ahogo un grito, en el espejo alguien había escrito con su pintalabios, “Juliet soy el coco y ahora vengo a por ti”. Se puso un abrigo, las botas sin calcetines y salió de casa. Estaba delante de la puerta de la casa de Nick, no sabía cómo había llegado hasta allí, ni cuánto tiempo había pasado.


Nick era el sicólogo de la escuela de primaria donde Juliet daba clases, eran grandes amigos desde que Nick vino a trabajar a su colegio hace 4 años, el era su apoyo, su confesor, siempre estaba a su lado. El era, junto con Armand su ex y sus padres, los únicos que sabía de sus pesadillas.

Llamo a la puerta. Nick salió frotándose los ojos y llevando solo unos boxes.

-Juli que haces aquí a estas horas??? Otra vez la pesadilla??. Estas descompuesta y helada.

-Nick, esta vez ha sido peor, he vivido algo terrible, puedo quedarme a pasar la noche aquí?

-claro que si, pasa y cuéntame. Siéntate al lado del fuego mientras te preparo un chocolate caliente

-no vayas, siéntate a mi lado, no me dejes sola.

Nick le quitó el abrigo, la cubrió con una manta y la abrazo.

- Cuéntame cielo, que te ha pasado?

Juliet le contó todo desde que despertó de la última pesadilla hasta que llego a su puerta. Nick la miraba incrédulo y le sujetaba las manos.

- Sé que es difícil creer, pero estoy segura, no lo he soñado, baje a la calle, mira mis pies sucios.

- Dios Juli, esto es mucho más serio de lo que creía, tienes que dejar que te haga una regresión, déjame que te hipnotice Juli, tengo que buscar en tu mente la causa de esa pesadilla.

- No Nick, ya sabes que no creo en esas cosas, se que eres un gran profesional y con los niños lo haces muy bien, pero eso son cuentos chinos, no me los creo. No tuve ningún trauma infantil ni nada de eso, siempre he sido una niña mimada y consentida por mis padres, tuve una infancia muy feliz y nunca me falto de nada, mis padres me adoran. Mi mente no ha borrado nada, recuerdo todo muy bien, así que no vuelvas a insistir con trucos de magia.

- Está bien Juli, descansa, mañana por la mañana iremos a tu apartamento a ver si encontramos algo.

Los dos se durmieron acurrucados delante del fuego, aunque el semblante de Nick era de mucha preocupación.

Nick se despertó temprano, el fuego se había apagado y los dos estaban abrazados buscando el calor del otro. La miro aun dormida y se separo de ella. Juliet abrió los ojos.

- Como te encuentras Juli?

- Estoy mejor, pero quiero volver a casa cuanto antes, quiero que veas el espejo.

- Espera, comamos algo.

- No, ya desayunaremos en casa, vámonos ya.

Juliet se puso el abrigo y le miro impaciente.

- Vale, espera que me ponga algo de ropa, ya sé que tu eres una exhibicionista que vas por ahí con el picardías debajo del abrigo, pero yo soy mas tímido.

Juliet se rió y él subió a su habitación a vestirse. Bajo con unos vaqueros y una camiseta para Juliet.
- Anda ponte esto.

En pocos minutos bajo y sin decir nada salieron de la casa y subieron al coche. Llegaron a la calle de Juliet, esta le enseñó donde había caído la niña, pero no había nada, el barrio empezaba a despertar y todo era normal como un domingo cualquiera. Subieron al apartamento de Juliet.

- Dame la llave, Juli, yo entraré primero.

Se la dio y abrió la puerta. Ella se pego a su espalda y entraron. Todo estaba en su sitio y fueron al baño, el espejo estaba limpio, incluso había una barra de carmín con la forma que los labios de Juliet habían esculpido. Juliet no podía creérselo y Nick la miraba un poco raro.

- No me mires así, no estoy loca, no lo he soñado, era real, tan real como que ahora estas tu aquí.

- Juliet, sabes que te quiero mucho, pero me cuesta creerte, sé que no estás loca, pero esas pesadillas te están matando, tienes que hacer algo.

- Déjame Nick, quiero estar sola, vete.

- Pero…

- No, estaré bien, gracias por venir.


Nick le dio un beso en la mejilla y se marchó. Juliet estaba desconcertada, lo había vivido todo anoche, era verdad, su espejo estaba pintado y aquella niña pequeña cayó desde la ventana. Se acercó a la ventana y miro de donde había caído la niña, no había nada, tan solo un cartel de ”se vende o se alquila”, pero anoche no estaba allí. Echo un vistazo a su apartamento, este era una estancia multiusos con la cocina separada por una barra en una esquina y un solo dormitorio con baño, como queriendo comprobar que todo era real y estaba en orden. Quería darse una ducha, pero le daba miedo entrar sola al baño. Así que se preparó un buen desayuno, siempre les recuerda a sus alumnos de infantil que el desayuno es la comida más importante del día. Llevo el desayuno a la mesa, abrió la puerta del rellano y cogió el periódico. Se sentó a desayunar tranquilamente mientras lo leía, aunque no pudo concentrarse mucho en el, así que lo apartó y se dedicó a disfrutar de la comida. Después de recoger la mesa, cogió la ropa sucia y bajo al sótano ha hacer la colada. Seguro que ya estará Anna, la vecina del 3º, esperándola para contarse los chismes de la semana. Pero Anna no estaba…


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Nota aclaratoría

A ver, para mi amigo Denzel y otros:
Los cuentos me los invento yo, salen de mi cabecita. Los ilustro con fotos tomadas en SL para la ocasión. Es una manera muy divertida, entretenida y que me llena mucho de combinar SL y mi blog. Además de desarrollar mi imaginación y creatividad, o sea, que he abierto la puerta a mi fantasía.

No son copia y pega, ya sé que es difícil de creer por mi carácter que luego pueda hacer cosas serias, ni mi padre se lo creía. Un día le enseñe un artículo que había escrito para una revista y aun leyendo que el articulo estaba firmado por mi me pregunto que quien lo había escrito. Así que esta sección de cuentos y relatos va por ti papa, para que veas que nadie escribe por mí y cuando me pongo y hago esfuerzo soy muy seria. Que he sentado la cabeza, pero solo un ratito, que me mareo de tenerla en la silla. Jajaja.

Estoy reescribiendo un relato que escribí hace unos 10 años, lo tengo en un disket, pero entre que los ordenadores ya no tienen disqueteras y entre el montón de diskets que tengo no lo encuentro. Pero bueno lo tengo aun en mi cabecita, paciencia amigos que este va a ser un poco largo, yo creo que podría hacerse hasta una peli de el. Jejejeje

Bueno pos todo aclarado, que los cuentos son míos, me los inspiráis vosotros, de una idea algo que me contáis lo desarrollo y os escribo un cuento, así que mis cuentos van dedicados a vosotros.

muassssssssssssssss