Mariam Kidd en Second Life: 28.11.10

domingo, 28 de noviembre de 2010

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ATV. Capítulo VIII

Llegaron a la puerta principal de la granja, siguieron el camino de tierra y aparcaron en la puerta de la casa. Cori, su perro de siempre, estaba tumbado en el porche, al oler a Juli levantó la cabeza y movió el rabo. Juli se acercó a el y le rascó la cabeza.


-ayyy mi Cori, que viejito estas ya, ya solo puedes mover el rabo cuando me ves. Se arrodilló y lo besó en el hocico. Su madre, salió de la casa, secándose las manos con el delantal.

- juli hija, que ganas tenia de verte, que alegría que hayáis venido. Y la abrazó.


- Pasar, hace frio. Venir y tomaremos algo que os caliente antes de la cena.

El padre de Juli estaba sentado en su sillón favorito, tenía una copa de licor en una mano y su pipa colgaba de su boca.

-Juliet preciosa, como esta mi niña?

- Bien papá con un poco de frio, te acuerdas de Nick.

- Si claro, acercaros al fuego mientras os preparo un par de copas. Mamá deja lo que estés haciendo en la cocina y ven con nosotros.

Los cuatro se sentaron delante de la chimenea, el calor del fuego y el licor hizo que las mejillas de Juli se sonrojaran.

- Nena todo va bien? Te noto intranquila

- Pues han pasado cosas muy extrañas últimamente, la verdad es que no sé cómo empezar... papás creo que hay algo de lo que debíamos hablar, papá me pones otra copa? Voy a necesitarla.

En la cara de la madre de Juli se dibujo una expresión de preocupación y miró temerosa a su marido. Esté le asintió con la cabeza y se levantó a preparar otra ronda, sabía que había llegado el momento de las explicaciones y todos la iban a necesitar. Les dio una copa llena a cada uno.

- Cuéntanos nena. Tienen que ver con tus pesadillas, ha pasado algo más?

- Papá alguien me ha estado asustando últimamente, bueno, alguien no, Armand.

- Armand??. Su madre no lo podía creer.

- Que ha hecho ese descerebrado estirado?, nunca me gusto ese chico para ti.

- Lo sé papá. Juli empezó a contarles la historia lo de la niña que caía de la ventana, lo del espejo,… buscó la mano de Nick y se la cogió, él la apretó dándole fuerzas. Siguió con el incidente del parque, las llamadas de teléfono, lo de la muñeca. Les relató palabra a palabra lo que había dicho en la regresión de Nick, incluso les cantó la canción. La madre de Juli sollozaba y los ojos del padre estaban brillantes y cristalinos por las lágrimas que intentaba contener. Nick seguía sosteniéndole la mano.


- Me atacó en casa, intentó tirarme por la ventana, pero logré escaparme y cayó él. Armand está muerto. Su madre se levantó de la silla y abrazó fuertemente a Juli y las dos lloraron desconsoladamente. Nick miró al padre de Juli y le dio unas palmaditas en la espalda. Las dos mujeres dejaron de llorar y se sentaron de nuevo, pero el padre de Juli se sentó junta a su mujer, la tomó fuertemente de las manos y dijo:

- Cariño ha llegado el momento que se lo contemos, lo ha recordado.

Juli dio un respingo.

- Recordado?? o sea que si que existió Maggi??

- Cielo, el Señor nos bendijo a tu madre y a mí con dos pequeños ángeles. Erais como dos gotas de agua, hasta a nosotros nos costaba distinguiros. Y no solo eso, erais una, lo que una sentía la otra también. Si Maggi se ponía enferma , tu tenias los mismos síntomas y si yo te daba un caramelo a escondidas tu hermana corría a mis brazos pidiendo otro para ellas. Lo que una veía, lo veía la otra aunque estuvierais a quilómetros de distancia.


- Es cierto, recuerdo cuando te dejé en casa de la abuela por que tenía que llevar a Maggi al médico y tu padre no podía quedarse contigo. Maggi le tenía mucho miedo al doctor, pero ese día en la consulta solo hacía que reírse y decir “perro tonto”. Al regresar a por ti mi madre me contó que habías pasado toda la tarde viendo un película de un perro que era medio bobo y le pasaban muchas cosas graciosas.

Juli sonrió.

- Pero quien la mató? Y por que Armand quería matarme del mismo modo?

- Hijita, no sé que tiene Armand que ver en todo esto, pero nadie mató a tu hermana, fue un accidente.

Su padre respiro hondó y empezó a contar lo que había pasado.

- Las dos erais un bicho, tú eras más viva y ella te seguía a todos lados, te adoraba. Vuestra madre os hizo unas muñecas de trapo, de pequeñas siempre os llamábamos Juliet y Margaret, pero vosotras llamasteis a vuestras muñecas Juli y Maggi, La tuya era Maggi y la de Margaret Juli. Una cayó al rio y se la llevó la corriente. Tú decías que se había ido la de tu hermana y ella que fue la tuya. Mamá dijo que os haría otra, pero mientras tanto debíais compartirla. Un día estabais jugando en el granero y vuestra madre me mandó a buscaros para comer. Desde abajo os oí discutir por la muñeca y como tú le decías a tu hermana que si no te la daba vendría el coco a por ella. Tropecé con un cubo y tú le dijiste a Margaret que era el coco que ya venía. Yo subí por las escaleras y al oírme Margaret salió corriendo, tropezó con una cuerda y cayó por la ventana. Tú fuiste la primera que la vistes, tumbada en la hierba, sin moverse y con sus ojitos cerrados para siempre.

- Si, hijita, no llegaste a ver que tu padre era el que subía por que salió corriendo a socorrer a Margaret. Tú siempre pensaste que el coco la había matado, que era culpa tuya porque tú lo llamaste. Tan pequeñas y con tan gran cargo de conciencia. Pasaron los meses y andabas por casa como alma en pena, buscabas por los rincones a tu hermana, te faltaba algo, era como si Margaret se hubiese llevado con ella todos tus sentimientos, no sentías ni llorabas ni reías. Caíste muy enferma y por varias semanas estuviste con una fiebre muy alta sin que los médicos pudieran saber que la producía, llegamos a pensar que te morías de pena, que no lograrías superar la falta de tu hermanita. Pero una mañana te despertaste diciendo que tenías mucha hambre y que querías a Maggi, tu muñeca. Habías olvidado por completo a tu hermana, sintiendo que tu muñeca era la parte que te faltaba, le hablabas, le cantabas, jugabas con ella como si fuera Margaret. A veces incluso me pareció como si la muñeca te contestará. Te estaba tratando un psicólogo amigo de papá y nos recomendó que para tu bien y tu desarrollo emocional era mejor que nos deshiciéramos de la muñeca, ya que tu subconsciente la había sustituido por tu hermana y a los largo de los años esto iba a impedir que te relacionaras con normalidad con otros niños. un día cuando estabas en el cole la guardé bien guardada para que nunca la encontraras, pero con la esperanza de que llegará el momento en que pudiéramos recordar a tu hermana y devolverte la muñeca. Para que no la echaras mucho de menos papá te trajo a Cori. Al principio la buscaste desesperada por todos los sitios, pero poco a poco Cori supo ganarte y la olvidaste por completo. Los amigos y el resto del pueblo se solidarizaron con nuestra tragedia y jamás nadie dijo nada.


- Quisimos esperar a que fueras mayor para que mamá y yo te lo contáramos y pudieras comprenderlo, no queríamos que volvieras a sufrir y teníamos miedo de que enfermaras otra vez y perderte. Ya habíamos perdido a una y no queríamos arriesgarnos. Así que como tú no recordabas nada, decidimos mantener el recuerdo de Margaret solo para nosotros. Pero cuando te marchaste a la universidad empezaron tus pesadillas, según el psicólogo debido al estar fuera del entorno familiar, pero solo eran una pesadilla de vez en cuando, sabíamos que lo pasabas mal, pero el médico nos recomendó que no te lo contáramos teniendo esas pesadillas, podría ser demasiado duro para tu mente y volverte loca. Dijo que aprenderías a vivir con ella, como el que sufre de un pie y le duele mucho cuando va a llover. Era el dolor que ibas a tener que acarrear toda la vida. Lo siento mi princesa, pero nunca pudimos evitarte ese daño, aunque si intentamos evitarte algo peor.

Juli se levantó y abrazó a sus padres, les dio un beso a cada uno y les dijo

- Entiendo vuestra decisión, yo hubiera hecho lo mismo. No os preocupéis por mí, estoy bien y sé que todo fue un accidente y las creencias de monstros de un niña.

Todos se besaron, abrazaron y respiraron aliviados. Al fin le habían podido desvelar el secreto de la familia. El padre de Juli con un gesto en la mano le pidió a Nick que se acercará.

- Ven hijo, tú también formas parte de esto y nos has ayudado mucho, más de lo que crees. Nick se unió al abrazo.

- Papá, pero lo que no entiendo … que tiene que ver todo esto con Armand?