Mariam Kidd en Second Life: El poder de la luz

miércoles, 29 de junio de 2011

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El poder de la luz

Killa bajo hasta el lago, le encantaba ver reflejada en sus aguas la luz de su madre. De repente un ruido la distrajo de sus pensamientos y giró la cabeza tranquilamente, sabía de su presencia.


- Señora. Saludo con respeto
- Ummmm, cuánto tiempo sin encontrarnos. Así que ahora eres la hija de la Luna
- Si señora, ella me hizo ver el mundo de otro modo, buscándole un sentido a las cosas, aunque… aun no entiendo muchas. Los sentimientos me siguen mareando, no los entiendo y no sé como aliviar el sufrimiento de los que los padecen.
- No puedes niña, ni deberías planteártelo. Es parte de la vida, como lo soy yo también. Tú viniste a mí sin que te llamara y ahora me llamas para que yo venga.
- Yo la he llamado señora?.la niña pensó en las veces que se había acordado de  la señora.
- Ves? ahora me estas llamando. Que es lo que te inquieta niña?
- Señora, usted es sabia como mi madre, me ayudo mucho cuando nos encontramos la primera vez…. En verdad hay algo que me atormenta.

La Señora se sentó a su lado y la miro dulcemente por debajo de su capucha.

- Por que se sufre tanto de amor?, porque el olvido no ayuda? Porque mi Madre no hace nada para aliviarlo?
- Niña tonta, aun no sabes quien sufre más por amor? Ni sabes cuál es el amor más imposible, doloroso y el más tormentoso?. Killa negó con la cabeza.
- Y en cambio es el amor más poderoso, real y que toca el corazón de todos los pobladores del universo.
- Hay un amor tan… así?
- Ven, siéntate en mi regazo y te contaré una historia, pero no quiero ni una sola interrupción, ni un balbuceo. La niña asintió, se colocó cómodamente sobre la Señora y esta acariciando sus cabellos empezó a contarle un bello relato:


- Cuando el mundo estaba terminado su creador decidió darle un último toque y creó el Sol y la Luna, desde que se vieron por primera vez se enamoraron perdidamente, vivían juntos, en el mismo espacio y tiempo. Sentían un gran amor, pero tenían miedo a confesarlo. El Sol, un dios orgulloso no podía confesar su amor a la Luna, temeroso de que ella no sintiera lo mismo y por respeto y sumisión le dijera que si sin sentirlo. La Luna, diosa temerosa del poder del dios Sol, no quería decírselo por miedo a escuchar un no por respuesta.

El Sol, dolido y rabioso por no tener el valor de declararse llamó a el Viento y le ordenó que se llevará a la Luna lejos de él. El Viento dijo que así lo haría, pero con una sola condición, si lo hacía no volvería a ver a la Luna nunca más. Apenado el Sol no dudó en su decisión y así la Luna fue llevada a la noche. Así fue como el Sol se quedaría a iluminar el día y la Luna la noche.


Una gran tristeza invadió a ambos cuando se dieron cuenta que nunca más se encontrarían…la Luna destrozada, por lo que le había hecho el Sol, lloraba desconsoladamente, lloraba y lloraba todo el tiempo. El Sol escuchó su llanto y conmovido y dándose cuenta que la Luna le amaba pidió al Viento que la trajera de vuelta. El Viento se negó, pues ya le había advertido al Sol que eso no pasaría jamás y él había aceptado esa condición.

El Sol roto por su mala decisión y muy arrepentido, brillo y brillo como nunca lo había hecho, para alumbrar el camino de vuelta a su amada. Pero la Luna no podía volver y la luz del Sol solo le servía para iluminarla y mostrar a todos su belleza.

El Creador viendo el sufrimiento de los dos los llamó y les habló:
“Que hiciste Sol, abusaste de tu poder para no enfrentarte a la Luna y te salió mal. Mantendrás el titulo de Astro Rey, porque serás el más importante de los astros y aprenderás a tomar decisiones meditadas mientras iluminas la Tierra durante el día, darás calor al ser humano, con tu calor y cuidado harás que todos los seres vivos crezcan, eso hará a las personas más felices.

Y tú, mi querida Luna, iluminarás las noches, cuidarás de los enamorados y serás protagonista de hermosos trabajos, ya que serás la musa de muchos artistas.


Ella regreso a la noche y siguió llorando por su cruel destino, él al verla decidió no ser débil, darle fuerza con su calor y ayudarla a aceptar el destino de ambos y rogó al Creador por la felicidad de su amada.

“Señor, ayúdala, es más frágil que yo, no soportará la soledad”.

El Creador conmovido por el Sol creó las estrellas para hacerle compañía a la bella Dama. Estas cuando la ven triste la intentan consolar, aunque pocas veces lo conseguían.


Hasta hoy ambos viven así… separados, el Astro Rey finge ser feliz ardiendo de pasión por ella, y la Bella Dama no puede disimular su tristeza viviendo en las tinieblas de su pena.

*Killa lloraba y miraba a la Señora acallando sus palabras.

-Sabes pequeñas, dicen que el Creador le dijo a la Luna que siempre debería ser llena y luminosa, pero esta no lo logró… porque es mujer y tiene fases… solo lo consigue cuando es feliz, pero cuando no lo es, se hace pequeña, siendo a veces imposible apreciar su brillo.

Sol y Luna siguen su camino. Él solitario pero fuerte. Ella acompañada de las estrellas pero débil.

Sabes, los hombres intentan constantemente conquistarla, como si eso fuese posible, ilusos. Algunos han ido incluso hasta ella, pero vuelven siempre solos. Nadie jamás ha conseguido traerla hasta la Tierra ni conquistarla por más que lo intentarán.

*Killa no pudo aguantar más sus palabras.

- “Pero Señora esto no puede ser así, mi Madre a veces esta muy feliz y sonríe constantemente”.
- Chiquilla impaciente, espera al final de la historia. Sucede que el Creador decidió que ningún amor en este Mundo sea realmente imposible, ni siquiera el de la Luna y el Sol, así creo para ellos el Eclipse.

El Sol y la Luna viven esperando ese instante, esos momentos que les fueron concedidos y que tanto cuestan que sucedan.


Cuando mires al cielo, pequeña y veas que el Sol cubre a la Luna es porque él se acuesta sobre ella y comienzan a amarse en un extraordinario acto de amor. Es muy importante que sepas que el brillo de su éxtasis es tan grande que se aconseja no mirar al cielo en ese momento tan íntimo, dejar a los amantes amarse, ya tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor.


Así que recuerda, mi pequeña niña, siempre hay una luz ante un amor imposible, el amor es tan grande que puede llegar a alterar los elementos del universo y crear cosas extrañas como un Eclipse.

- Pero no solo en el amor
- Niña sabionda, no, no solo en el amor, en todos los aspectos de la vida, siempre aunque nos creamos absorbidos por las oscuras tinieblas y hundidos en la mayor desesperación siempre hay un rallo de luz que nos guiara por el camino correcto, nunca sabremos de donde puede venir ese rayo, si del amor, el coraje, las ganas de vivir o de superación, una mano amiga… pero siempre habrá alguien pendiente de nosotros que nos muestre esa luz y nos lleve a buen puerto.
Killa sonrió a la Señora, se acurrucó en sus brazos feliz y segura y se durmió.

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