Mariam Kidd en Second Life: 24.10.10

viernes, 29 de octubre de 2010

1

La Noche de la Luna

Llevaba varios días aprendiendo de mi madre, y escribiendo sus consejos y enseñanzas en mi mente, podría haberme traído el portátil, me vendría muy bien, aunque claro, no sé donde lo enchufaría, pero papel y lápiz me vendrían muy bien.

Hacia unas horas que me había tumbado sobre una nube, ummmm que bien se duerme en ellas, estaba abrazada a otra pequeña y creo que hasta se me caía la baba, ainsss ya sé que es el rocío de la noche, las babillas que se le caen a los angelitos de lo a gusto que duermen.

La voz dulce de la Luna me despertó

- Killa, hija mía, despierta hoy es una noche muy importante.

- Que pasa hoy madre?

- Hoy las mujeres con deseos de tener hijos hacen mi ritual

- Tu ritual?

- Si Killa, el ritual a la luna para que las haga más fértiles y que engendren pronto vástagos de sus maridos.

- Alaaaaaa cuéntame como es.

- Paciencia mi niña, lo verás pronto con tus ojitos curiosos. Escóndete detrás de mí, rápido ya llegan.

Un grupo de mujeres alegres y cantando se acercaban hasta la orilla del lago, iban todas vestidas con una túnica blanca. Abrieron sus túnicas, las dejaron resbalar por sus cuerpos desnudos y en silencio se sumergieron en el agua, había comenzado la ceremonia. Un profundo olor a canela llegó hasta mi nariz.

Mientras tomaban el baño ritual una viejecita vestida también con una túnica blanca y ayudada por un bastón encendió unas varitas de incienso sobre un altar de mármol blanco, con su bastón dibujo en la hierba alrededor de el trazaba un gran círculo, el circulo de protección. Y se coloco frente al altar

- Mujeres deseosas de sentir la vida dentro, acercaros y sentaros alrededor del altar dentro del círculo.

Todas salieron del agua y desnudas se colocaron como la anciana les había dicho. La anciana alzo los brazos hacia el cielo, levanto su mirada y busco a mi madre.

- Diosa Luna, Diosa de la fertilidad abandona tu morada por unos instantes y acércate a sentarte con tus adoradoras para escucharlas y ayudarlas.

De repente la luz de la Luna ilumino el círculo con un resplandor que hasta ahora no había visto.

La anciana tomó un recipiente lleno de tierra y se lo dio a una niña, mientras esta lo esparcía por el círculo la anciana decía:

- esta es la tierra de la Gran Madre de donde prestó sus servicios.

Una de las mujeres se levantó y se acercó al altar. No me había dado cuenta antes, pero a los pies del altar había una cesta por cada mujer. La mujer sacó de ella una mantita de bebé que extendió sobre el blanco mármol diciendo:

- esta es la envoltura que se calienta para tener un futuro ser.

Después sacó una vela verde colocándola en el centro, luego una vela azul colocándola a la izquierda de la verde y después una vela rosada que puso a la derecha de la verde mientras decía:

-Estas son las velas que representan el vientre de fuego

Tras las palabras tomó la vela verde, la untó con aceite de canela y la encendió . La anciana dijo:

- cierra los ojos, concéntrate en tu bebé, ve la esencia de la criatura. Visiónate embarazada y luego dando a luz. Imagínate y siente la grata celebración de tener a tu bebé entre tus brazos.

Apagó la vela y la coloco de nuevo en su sitio. Encendió la azul y luego la rosa, las cogió encendidas con una misma mano y con la llama de ambas encendió la verde.

- “Rosa para una niña y azul para un niño
Tráenos ese gozo.
Llena este vientre con la vida del bebé
Diosa oye mi corazón llorar.
Yo soy fuerte y soy digno
Para llevar a este bebé en su viaje a la vida.
Y así esta noche deseo a mi hijo
En este mi hechizo, deseo que se haga!"

Sacó dos tiras de papel y con una pluma escribió en una el nombre que le podría a su bebé si fuera un niño y en la otra si fuera una niña. Dobló los papeles con mucho cuidado y los metió dentro de una cajita. En un lugar resguardado que había al lado del altar colocó la vela verde encendida y delante la cajita. La anciana se le acerco y la cubrió con una túnica.

- Ve a tu casa, corre a los brazos de tu esposo y que te haga el amor apasionadamente, mientras tu vela se consume totalmente. Luego vuelve a por la caja y ponla en un lugar seguro.

La mujer salió corriendo hacia el pueblo y se perdió entre sus calles.

Una a una fueron haciendo lo mismo el resto de mujeres, hasta que solo quedó en el circulo la anciana y la niña. La anciana nos miro, bueno al menos eso me parecía a mí.


-gracias Diosa Luna por escucharlas y concederles el don de la fertilidad.

La luz de la Luna se fue haciendo cada vez más tenue hasta dejando a la anciana y a la niña iluminadas por las llamas de las velas verdes.

Me volví y le pregunte a mi madre

- Ahora que hacemos?

- Esperar mi niña, esperar a que regresen a por sus cajitas. Después regresaran a sus casas y en pocas semanas tendremos buenas noticias de futuros nacimientos.

Le sonreí.

- Ha sido muy bonito, madre. Hacen mucho este rito?

- No mi niña, lo hacen cuando no alcanzan la fertilidad y se encomiendan a los poderes de los elementos de la madre naturaleza. Además se tiene que realizar el lunes, día de la luna y solo si estoy llena, a eso de las 7:30, como ves tienen que juntarse muchos factores.

- Todas tendrán niños?

- No todas, si no tienen fe no serán fecundadas, tienen que estar mentalizadas y creer en el hechizo. Ahora vuelve a dormir pequeña, yo vigilaré las velas para que no se apaguen y esperaré hasta que se lleven la última caja. Buenas noches mi amor.

Regrese a mi nube, cerré los ojos y aun emocionada por lo que había vivido me dormí.

miércoles, 27 de octubre de 2010

8

Los Tres Deseos

Volví a mirar al niño, respiren hondo y seguí mi propias estela hacia él. A medio camino paré y di la vuelta.

-Que pasa Killa?

- Madre no es un niño, es un hombre, me pareció pequeño desde lejos.

- Y?

- Como voy a reconfortarlo, tengo la apariencia de una niña de 4 años, no me escuchará, como voy a ayudarlo?

- Killa no dudes de tu poder, ni subestimes la necesidad que tienen los hombres de ayuda. Cualquier rayito de luz es una señal de esperanza para ellos. Vuelve y escúchalo.

Volví a bajar sin mirar a atrás y me posé delante de él. No sabía que decirle.

- Hola

- Hola preciosa, de donde sales?

- Puede parecer extraño, pero vengo de la Luna.

- Extraño? No, lo veo en tus ojos, además vi tu reflejo en el agua.

- Puedo sentarme?

- Si claro, ven, siéntate a mi lado. Y esbozó una triste sonrisa.

- Porque estas tan triste?

- Es difícil de decir, llevo años haciendome cargo de mi familia, mi padre murió hace 10 años y mis dos hermanos gemelos tenían 11 años, desde entonces yo los saqué adelante, se fueron a la ciudad a estudiar y ahora son hombres de negocios. Yo me quedé aquí con mi pobre madre que nunca superó la muerte de mi padre. Sabes? Paso ya de los 30 años y no he salido de los alrededores, siempre quise recorrer el mundo, pero ahora me bastaría tener a alguien especial a mi lado y formar una familia.

- Porque no lo haces? Sal y ve el mundo y encuentra esa persona con la que compartir tu vida.

- No puedo, no puedo dejar a mi madre ni los campos, son mi responsabilidad. Tengo que estar aquí aguantaré hasta que no tenga fuerzas, hasta que caiga rendido y extenuado, hasta que ya no pueda mas, entonces tal vez parta.

- Hasta que no tengas fuerzas ? No quieres ser feliz?

- Felicidad? No sé lo que es eso, bueno si, un fugaz momento, el nacimiento de un ternero, la recogida de la cosecha, tan solo pequeños instantes. Es mi tormento, es lo que me ha tocado vivir.

- No es justo, y tus hermanos, no te ayudan?

- Ellos tienen sus vidas, sus nuevas familias, no son malos chicos, pero están muy ocupados.

- Entiendo, no son malos, dejaría a tu madre sola y abandonarían las tierras?

- No, eso no lo harían.

- Entonces? Porque cargas tu con todo el peso?

- Ya te dije, es mi tormento, el tormento forma parte de mi vida, no sabría vivir sin el.

- Y cuando tu madre muera seguirás con las tierras verdad?

- Eres muy lista para lo pequeña que eres.

- Si y sabes una cosa? te morías y a nadie le importara lo que has hecho, al revés, dirán , pobre tonto, no supo disfrutar de la vida.

- Rectifico lo dicho, eres muy cabrona para ser tan pequeña, tu si sabes subir la moral.

- incluso muchos dirán que eras un cobarde, fuiste un buen hijo y gran granjero. Abrías los ojos cada mañana para serlo, pero no para disfrutar de las cosas hermosas que te rodean.

- Eres muy cruel princesa.

- Solo intento despertar algo que llevas dormido y que te de la fuerza para tomar las riendas de tu vida.

- Imagina que soy un hada y que te voy a conceder tres deseos, que me pedirías?, no vale decir nada, tienes que pedírmelos.

- Está bien, juguemos

- Rápido, no pienses

- Vale, vale.
Uno: desaparecer y aparecer en un sitio donde nadie me conozca
Dos: Tener algún día a alguien a mi lado que sea capaz de aliviar mi tormento
Tres: nada, para mi nada mas, este último lo regalaría

- Eres una buena persona, no te puede la avaricia ni el poder. Veamos.
Uno: desaparecer es fácil y mas donde nadie te conozca, solo tienes que coger lo justo y partir sin rumbo, siempre en línea recta.

- No puedo, quien se hace cargo de todo esto? Y de mi madre?

- Dijiste que tus hermanos no la abandonarían, antes de partir, avísales de tu marcha, no tiene nada que reprocharte y si te quieren te dejaran partir contentos. Ellos se ocuparan de todo. No hace falta que desaparezcas para siempre, pero si por un tiempo, se egoísta una vez en tu vida y piensa solamente en ti.

- ….

- No digas nada, yo soy el hada. Dos, no vas a encontrar a nadie, si antes no te alivias tu el tormento. si sigues el uno veras como el dos viene solo.

- Vale, me quedo con pequeña y lista. Eres una buena hada.

- El tercero me lo quedo, te lo daré en su momento, será mi regalo de bodas.
El se echo a reír.

- Vas a hacerme caso?

- Guapa, lista y graciosa, de mayor vas a ser irresistible. Si, te haré caso, me daré una vuelta por el mundo, lo descubriré y tal vez espere a que crezcas para casarme contigo.


Esta vez le sonreí yo.

- La Luna, me hizo encargada de la melancolía y la soledad y me dijo que la repartiera justamente, te doy una pizca de melancolía, para que nunca olvides lo que tienes aquí y un poco mas de soledad, vas a pasar mucho tiempo solo, pero va a ser muy bueno para ti.

- Me das un abrazo, pequeña?

- Claro que sí.
El hombre me levantó del suelo y nos fundimos en un largo abrazo.

- Muchas gracias pequeña, este abrazo me ha dado mucha fuerza y mañana mismo emprenderé mi camino. Habrás ayudado a muchos más, tal vez no me recuerdes, pero yo te recordaré toda mi vida.

- Bueno, eres mi primer paciente. (Y le sonreí) así que siempre te recordaré.

- Vaya, entonces me siento privilegiado, eres muy buena, sigue por este camino y guiaras a muchas almas perdidas y atormentadas. Ahora vuelve con tu madre, no te preocupes por mí, sigue brillando en la oscuridad y cuando me sienta solo y triste te buscaré en el cielo, la estrella que mas brille serás tú y te sonreiré.

- Se feliz, se que lo serás, disfruta de ello.

Mis pies se separaban del suelo y mi cuerpo se elevaba a las alturas. Allí estaba mi madre, se arrodillo ante mí, me abrazo y me dio un tierno beso en la frente.

- Vas a ser grande, mi pequeña, vas a ser grande.

martes, 26 de octubre de 2010

2

La noche de los muertos II















Bajaba, bajaba. Es verdad, un montón de imágenes aparecían en mi mente, de repente una luz apareció a lo lejos, me abrazó un una estela de estrella y me llevaron hacia ella.














- Donde ibas mi niña?
- Mi Señora, no sé, al destino incierto, supongo.
-Porque con mi melancolía y mi soledad?


- No quería que nadie la sintiera

- Eso no es bueno, mi niña, son necesarias para el equilibrio de la vida.

- No lo creo así, son malas compañeras.

- Ainsss mi niña, no has aprendido nada de mí? solo te deslumbra mi luz?

- Su belleza, mi Señora.

- Son buenas compañeras, la melancolía ayuda a los artistas a sacar lo mejor de ellos, bellas canciones se han compuesto bajo sus efectos, hermosos poemas, cuadros maravillosos. Y la soledad, es buena para el alma, para el recogimiento, de la soledad han salido decisiones importantes que han cambiado la vida de una sola persona o de un país, no es justo que te las lleves.

- Entiendo mi Señora, se las devuelvo.

- Muy bien mi niña, porque no quieres que nadie te recuerde?

- No soy importante, solo un soplo de aire fresco.

- No eres importante, eso crees? Que es lo último que viste antes de que te trajera ante mi?

- Me vi de niña, con mi pequeña bici roja, pedaleando por los prados, bueno para mí era un bonito caballo, al que cuidaba y hablaba, fue mi mejor compañía en ese verano.

- Una bici que era un caballo?? Siempre has tenido mucha imaginación mi niña, consérvala siempre.

- Siempre?? No me vas a dejar ir?

- No mi niña, pero eso ahora no es importante. Una bici te deja un bonito recuerdo y piensas que tú no eres importante?, ains mi niña tonta. Cualquier cosa en este mundo es importante, desde la arena de la playa hasta el más importante de los hombres, cada cual tiene su misión y deja una huella a lo que ha estado en contacto con ella.

- He dejado huella?

- Jajaja, perdona que me ría de tu inocencia, mi niña, huellas? Has sido peor que una camada de gatos corriendo con sus patitas bañadas en pintura.

- (sonrío)

- Es bonito que sonrías, con tu sonrisa hasta me eclipsas, cuanto hace que no sonreías???

- Sonreí hace un rato, recordando mi bici.













- Me das otra vez la razón y sin saberlo, cualquier cosa, cualquier recuerdo por insignificante que sea puede esbozar una sonrisa en alguien. Sabes de cuantas sonrisas ibas privar al mundo con tu partida???, no tienes ni idea, mi niña. Contesta sin pensar a mis preguntas, no pienses, siente las respuestas. Un lugar para vivir la soledad?
- Mi luna

- Un lugar para la melancolía?
- Debajo de mi edredón

- Un lugar para la amistad?
- El corazón

- Un lugar para el odio?
- El viento

- Para el olvido?
- Un rincón oscuro

- Para la felicidad?
- El amor

- Para el amor?
- El mundo

- Para el mundo?
- Yo

- Perfecto mi niña, te has dado cuenta al fin, el mundo eres tú, todo gira a tu alrededor, tienes más poder del que piensas y cuando quieras usarlo nada podrá contigo.
- Y que pasará conmigo mientras?

- Uhmmmm buena pregunta, ahora eres mi hija, la hija de la Luna. Recuerdas que alguien te bautizó como Killa?

- Si mi Señora, fue mi Amo.

- Sabes qué significa?

- Algo de la Luna.

- Si, es una palabra Quechua.
Killachinkay s. Última fase de la luna. Menguante.
Killa s. Luna. Mes.
Killa junt'asqa s. luna Ilena.
Killaxjinpun s. Nimbo o aureola de la luna.
Killachaw s. Lunes.
Killapura s. o Killajunt'a. Luna Ilena.
Killa p'unchay s. Luz de la luna.
Killawañuy s. Novilunio, conjunción de la luna con el sol.
Killawañuymit'a s. Periodo de la luna nueva.
Killayuriy s. Nacimiento de la luna.

-Arrodíllate mi niña, por la luz que ilumina la noche, por el calor de las estrellas, por la inmensidad del Universo y por el poder que me ha sido otorgado, testigos sois todos del nacimiento de mi nueva hija, Killa p´uchay, mi luz, la que os guiará en los momentos más oscuros de vuestras vidas. Reconocerla como tal y seguir siempre su luz.


-Levántate pues hija mía, desde este momento hasta que empieces a usar tu poder serás la encargada de la melancolía y de la soledad. La repartirás en sus justas medidas y no permitirás que nadie más quiera llevárselas.

-Killa p´uchay dame tu mano, sigue tu aprendizaje y deslumbra con tu luz y tu poder.


-si Madre
Las dos sonreímos, bajamos nuestras miradas y dos estelas de luz aparecieron en la inmensidad de la oscuridad. La mía iluminó a un niño que miraba melancólico el reflejo de la luna en un lago.


-killa, ahí tienes a tu primer desvalido, con tu luz reconfórtalo, dale una pequeña dosis de tus tesoros y veras el efecto de tu poder.

lunes, 25 de octubre de 2010

4

La noche de los muertos

Era la noche de todos los santos, me encontraba a las puertas del cementerio. El viento era helado y mecía mi camisón blanco de seda y mis cabellos negros cubiertos por el rocío de la noche, gotitas que estrellaban e iluminaban mi pelo destacándolo de mi pálido rosto.

Allí estaba yo, sentada en el suelo, acurruca entre mis brazos esperando a que llegara.











Apareció delante de mis ojos, pensé que sería más sobrecogedora, que un escalofrío helado recorrería mi cuerpo, pero nada de eso ocurrió.

-Me esperabas pequeña adoradora de la Luna, porque, si aun no es tu hora?

- Quiero partir ya, nada me retiene, quiero cruzar la línea.

- Vas muy ligera de equipaje, nada te llevas?

- Nada, Señora.

- Nada?, ningún recuerdo, ninguna enseñanza, ni una palabra?? que aprendiste de tu adorada? Algo debes llevar???

- Muchas cosas, señora, pero nada me llevo, las dejo para otros, no quiero que las echen de menos, no quiero que piensen que me las quité, pero si insiste me llevaré solo dos cosas de mi Adorada, su melancolía y su soledad, no quiero que nadie las sienta.

- Quieres esperar a que venga alguien más?

- No Señora, sola vine y sola me voy.

-Son tristes palabra pequeña, a que se deben?

- A la melancolía y a la soledad que me llevo, Señora. Y son palabras, quien recuerda las palabras?, son brisa, que te toca en un momento y desaparecen tras las hojas.

- Prefieres esperar al alba?

- no Señora, quiero partir en la noche, bajo las estrellas, mirando esa que dejé escapar, tal vez….

-Tal vez???? estas pensando en volver???


.












- No Señora, pero nunca se sabe, tal vez resucite de entre los muertos, tal vez alguien me despierte, la línea es delgada entre la vida y la muerte, entre lo real y lo onírico, entre la luz y la oscuridad, quien sabe Señora?

- Tienes la decisión ya tomada pequeña, lo veo en tus ojos que estas preparada, unos últimos pensamientos antes de que te empuje al vacio?

- Uhmmmm, si Señora, decirle a mi Adorada que me llevo lo peor de ella y que le dejo lo mejor para que lo comparta, ahora que ya no tiene soledad. Que cuide de su hijo, hubiese querido pasar el invierno con él, acompañándolo, acunándolo, tal vez más de un invierno, pero creo que no debo esperar.

Decirle también al Señor del desierto que no quiera salvar con su fuerza a todo aquel que se acerque por sus tierras, que las guarde para él, él es el amo y el señor de todo aquello y tiene que cuidar de su reino.

A la Dama de la Noche que se cuide y cuide del tesoro, ya no podré custodiarlo, cuidé de el y le marque el camino, ahora es su turno.

A los Duendes, Dragones y Seres Fantásticos de este mundo, un pensamiento para ellos también.

- Levántate, estas lista pequeña. Cierra los ojos, abre los brazos y salta.

- Un momento Señora

- Te arrepientes, no quieres hacerlo???

- No Señora, si quiero. Pero quisiera pedirle un último favor.

- Dime pequeña.

- No quiero que nadie me busque, no quiero que nadie me llore, no quiero que nadie me eche de menos, ni siquiera me recuerden, solo fui un soplo de viento que toco en sus vidas en algún momento, solo eso, aire y con la brisa nocturna me voy.















Extendí mis brazos manteniendo mis ojos bien abierto, mientras el viento helado envolvía mi cuerpo y sin esperar a sentir su mano fría me lance al abismo.