Mariam Kidd en Second Life: 10.07.11

sábado, 16 de julio de 2011

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Amor forestal

Buscando algo para el blog que Follón encontré este video, me encantooooooooooo, así que tb lo cuelgo aquí. Visitar el otro blog, siempre hay cosas que aprender y que decir sobre el sexo.




viernes, 15 de julio de 2011

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The Wonderful Babies of Oz!

El otro día ejerciendo de tía con mis sobris y viendo videos pa niños en youtube nos encontramos con esto, nos pareció muy gracioso.
Ainssss el mago de Oz, que recuerdos y que bonita película.
Disfrutar de otro punto de ver la historia.

miércoles, 13 de julio de 2011

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Oda a la Luna

- De dónde vienes hija mía?

- Madre, estuve con la Señora, me contó una historia muy bonita tuya y del Sol.

La Luna al oír nombrar al Sol suspiró. Killa supo en ese momento que la historia era cierta. La Luna no quiso preguntarle a la niña más sobre el tema y la niña desvió la conversación.

- Madre, me cantó una melodía preciosa y me contó que has sido y eres inspiración de cosas hermosas.

La Luna se sonrojó.

- Luego quise saber por qué los lobos te aúllan, hablé con unos lobos y con un hombre. Te contaré lo que me dijeron.

La niña le contó las 3 historias a su madre.

-Madre, quiero saber y conocer cosas que hablen sobre tí, seguiré con mis estudios y atendiendo a los necesitados y cuando tenga un ratito iré en busca de historias sobre tí.

- Por qué quieres hacer eso mi niña?

- No sé, hay alguna razón para disfrutar de lo hermoso? alguna razón por la que la gente haga esas cosas? alguna razón porque les inspires?

La luna rió.

- Es cierto y hay alguna razón para que nunca dejes de seguir tus impulsos?? Ve mi niña, ten cuidado.

Killa bajo del cielo y volvió a casa del hombre de la última noche. No estaba, pero en el porche había un libro con una nota. “te vi con muchas ganas de saber sobre la Luna, te dejo este libro para que disfrutes de ella. Busca un sitio cómodo y léelo”. Miro a su alrededor, había hierba frondosa bajo un árbol, se sentó en ella y se apoyo en el tronco del árbol, buscó una buena posición y abrió el libro emocionada.

Oda a la luna del mar

Luna
de la ciudad,
me pareces
cansada,
oscura
me pareces
o amarilla,
con algo
de uña desgastada
o gancho de candado,
cadavérica,
vieja,
borrascosa,
tambaleante
como una
religiosa oxidada
en el transcurso
de las metálicas
revoluciones:
 luna
transmigratoria,
respetable,
impasible:
tu
palidez
ha visto
barricadas
sangrientas,
motines
del pueblo que sacude
sus cadenas,
amapolas
abiertas
sobre
la guerra
y sus
exterminados
y allí, cansada, arriba,
con tus párpados viejos
cada vez
más cansada,
más
triste,
más rellena de humo,
con sangre, con tabaco,
con infinitas interrogaciones,

con el sudor nocturno
de las panaderías,
luna
gastada
como
la única muela
del cielo
de la noche
desdentada.

De pronto
llego al mar
y otra luna
me pareces,
blanca,
mojada
y fresca
como
yegua
reciente
que corre
en el rocío,
joven
como una perla,
diáfana
como frente
de sirena.
Luna
del mar,
te lavas
cada noche
y amaneces
mojada
por una aurora eterna,
desposándote
sin cesar con el cielo, con el aire,
con el viento marino,
desarrollado cada
nueva hora
por el interno impulso
vital de la marea,
limpia como las uñas
en la sal
del océano.

Oh, luna de los mares,
luna
mía,
cuando
de las calles regreso,
de mi número
vuelvo,
tú me lavas
el polvo,
el sudor
y las manchas
del camino,
lavandera
marina,
lavas
mi corazón cansado,
mi camisa.
En la noche
te miro,
pura,
encendida
lámpara
del cielo,
fresca, recién nacida
entre las olas,
y me duermo
bajo tu esfera limpia,
reluciente,
de universal reloj,
de rosa blanca.
Amanezco
nuevo, recién vestido,
lavado por tus manos,
lavandera,
buena para el trabajo
y la batalla.
Tal vez tu paz, tu nimbo
nacarado,
tu nave
entre las olas,
eterna, renaciendo
con la sombra,
tienen que ver conmigo
y a tu fresca
eternidad de plata
y de marea
debe mi corazón
su levadura.

PABLO NERUDA

Cerró el libro con cuidado, sonrió, se desperezó y pensó en dormir un ratito acurrucada bajo el árbol.



domingo, 10 de julio de 2011

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El camino

Hace muchas lunas que no sabéis de esta. Os contaré que salimos de la villa, mi Amo y su cadena, lua, nit y sol. Mi Amo tenía negocios que hacer y esta se moría de ganas de conocer otras tierras.

Fuimos al norte y estuvimos en varias ciudades, todas muy distintas en apariencia, en leyes y costumbres a lo que esta estaba acostumbrada. Solíamos pasar la noche en la posada del lugar al que llegábamos, pero a veces el camino era tan largo que teníamos que improvisar un campamento. A esta le encanta dormir a la luz del fuego y al calor del cuerpo de mi Amo.

Una de esas noches que dormíamos al raso fuimos atacados por un numeroso grupo de mercenarios, mi Amo es poderoso, mi Amo es diestro en las armas, pero ante tal ejercito poco podía hacer. Protegía sus bienes más preciados, su bolsa del dinero y a sus kajirae. Así que viéndose acorralado nos ordenó con todas sus fuerzas que saliéramos corriendo en direcciones distintas. Así lo hicimos con una breve despedida con la mirada temiendo por lo que nos podía pasar y preguntándonos si volveríamos a vernos.

Esta corrió y corrió hasta que sus fuerzas flaquearon y extenuada se subió a un árbol y se escondió entre sus hojas. Allí permaneció en alerta hasta que el agotamiento pudo con ella y durmió. No sabe cuánto durmió pero debía a ver sido mucho tiempo, incluso lunas ya que se sentía hambrienta. Miro sus piernas llenas de arañazos y vio que estos ya estaban secos. Bajo del árbol sigilosamente y siendo casi como una sombra en el bosque se acerco al campamento. No había nadie, todo estaba revuelto, allí estaba la piel de mi Amo y el saco con alimento, pero ni rastro de él ni de mis hermanas. Cogió el saco con la comida, una bota con agua, la piel del Amo y esta se subió a otro árbol desde donde podía ver los restos del campamento y esperó a que apareciera mi Amo o mis hermanas. Pasó lunas esperando, acurrucada en la piel aspirando el olor de mi Amo, el alimento se le había terminado y solo bajaba del árbol para buscarlo o para beber de un riachuelo cercano. Esta sabía que ya había pasado demasiado tiempo y que no regresarían, de poder ya lo hubieran hecho, así que decidió ir en su busca. En la tierra había sido una chica valiente, pero Gor era distinto y todo estaba lleno de peligros y más para una esclava. Se cortó el pelo con una piedra afilada y cubrió su cuerpo lo máximo posible, intentando así esconder su belleza. Solo se llevó lo puesto y la piel de mi Amo, para sentirlo cerca y que le diera fuerzas cuando las perdiera.

Camino perdida y temerosa. Pensaba como podría entrar a las ciudades, una kajira sin Amo era presa fácil y deseada. Pensó en hacerse pasar por un muchacho, un joven libre, pero si la descubrían… eso era la muerte. Aunque ya se sentía muerta sin mi Amo. No sé lo que haría, pero nadie que no fuera mi Amo la tomaría, seria fiel a mi Amo aunque eso significara el castigo más horrible o incluso la muerte.

...CONTINUARÁ...